30 años en escena
Para celebrar los 30 años de Lillas Pastia, creamos una caja-ticket regalo que destila su esencia en un pequeño escenario. El nombre del restaurante procede de la taberna de Lillas Pastia, escenario de una célebre escena de la ópera Carmen de Bizet. La cubierta de la caja-ticket muestra la fachada del antiguo Casino de Huesca, su hogar durante 29 años. En el interior, varias capas troqueladas revelan escenas: en unas, Carmen baila con un laminador de trufa; en otras, aparecen productos protagonistas de su cocina como alcachofa o pescado; y en otra, la mano del propio tabernero Lillas Pastia sostiene trufa (alimento estrella) y vino. La pieza se completa con una faja de claveles dorados delante y trufas doradas detrás, uniendo así ópera y alta gastronomía.
Para completar la celebración de su 30 aniversario, creamos Habanera, unos puros de chocolate que vuelven a conectar Lillas Pastia con el universo de Carmen, la ópera de Bizet de la que procede el nombre del restaurante. Una de sus arias más célebres inspira esta creación elaborada por el maestro chocolatero Raúl Bernal. Presentados en estuches individuales y en una caja de seis unidades, evocan el ritual del puro asociado tradicionalmente a la sobremesa: ese último gesto con el que se prolongan una buena comida y una ocasión especial.
Como último gesto de la celebración, llevamos el escenario a las calles de Huesca y entregamos claveles a los oscenses. Las flores están tradicionalmente ligadas al final de una representación, cuando el público las ofrece a los artistas como muestra de reconocimiento. En esta ocasión, invertimos el gesto: fue Lillas Pastia quien regaló flores a su público para agradecer a la ciudad haber formado parte de su historia durante estos 30 años.











Para celebrar el 30 aniversario también creamos Habanera, unos puros de chocolate elaborados por el maestro chocolatero Raúl Bernal e inspirados en Carmen, la ópera de Bizet que da nombre a Lillas Pastia. Presentados en estuches individuales y cajas de seis, evocan el tradicional ritual del puro en la sobremesa.






Lillas Pastia regaló flores a su público para agradecer a la ciudad haber formado parte de su historia durante estos 30 años.




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